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Técnicas
Escrito por Enrique de Goycoechea   
Viernes, 29 de Febrero de 2008 16:53

El verano sigue y sigue... Cómo podemos pescar una buena trucha bajo tan agobiante calor? 

Contrariamente a lo que muchas personas creen, los términos “tucura” y “langosta” no son sinónimos.
Si bien pertenecen a la misma familia, y por supuesto, poseen una apariencia similar, las diferencias anatómicas, entre otras, hacen de estos dos invertebrados especies diferentes.

En ésta nota daremos algunas pautas de sus aspectos biológicos y de los momentos más indicados para el uso de sus imitaciones con el fin de poder lograr el éxito a la hora de  engañar una buena trucha cordobesa.
Dentro del orden Orthoptera, existen casi veinte mil especies conocidas y clasificadas. Pero las que más ocupan las cajas del mosquero (dentro de éste orden) son las imitaciones pertenecientes a los grillos,  tucuras y  langostas.
En córdoba, de las tres especies mencionadas arriba, la abrumadora mayoría de sus individuos pertenecen a las cinco especies de tucuras que pueblan nuestras sierras. 

 El primer aspecto a tener en cuenta para empezar a conocerlas es el factor climático, que por sobre todas las cosas, rige la vida de éstos insectos y su afluencia a los ríos donde viven “ellas”…esperando su llegada.
Como todos los invertebrados, las tucuras son “poiquilotermos”, es decir que su temperatura corporal depende de la temperatura ambiente. A causa de esto, el aumento o disminución de sus poblaciones depende casi exclusivamente de las condiciones climáticas que se presenten en un año determinado.
Por ejemplo: en un año con una primavera seca y calurosa vamos a tener una mayor cantidad de eclosiones que las que tendríamos en una primavera fría o húmeda. Por consiguiente vamos a tener años en los que la afluencia de estos insectos al agua sea mayor o menor que otros. Y esto es lo que responde en gran parte al enigma de muchos pescadores que se preguntan por que hay temporadas en las que pescar con Hoppers es casi una norma o decreto y hay otras en las que casi no vale la pena atar una tucura al extremo del tippet.
Ahora bien, por regla general, en Córdoba, durante los meses de Enero, Febrero y gran parte de Marzo, es fundamental guardar en nuestras cajas algunas de estas imitaciones.
Más allá de mi preferencia personal por sobre cualquier otro insecto terrestre, lo cierto es, que en los cursos serranos, durante los meses más calurosos de la temporada, pescar, se convierte casi con exclusividad, en un lujo que sólo pueden darse aquellos mosqueros previsores que hayan sabido proveerse de éstos artificiales.

Otro aspecto importantísimo para tener en cuenta es el hecho de que las tucuras, junto con las ninfas del orden Odonata (libélulas y caballitos del diablo), representan en la dieta de las truchas cordobesas al único sostén alimenticio de verdadera envergadura.
La diferencia radica en que las Odonatas, en su estado ninfal, permanecen disponibles durante todo el año; al contrario de lo que ocurre con las tucuras que solo se encuentran presentes unos pocos meses y llegan al agua, hablando en criollo, de pura casualidad.

No obstante, gracias al modo de locomoción de los Orthópteros ( saltos largos y erráticos) , podemos pescar con sus imitaciones en todos los rincones del río, ya que al caer accidentalmente en él, pueden hacerlo en una corredera espumosa y turbulenta o en un pozón de aguas quietas y cristalinas.

Pero más allá de donde caiga la desdichada presa, es importante tener en cuenta que lo hace de modo accidental y por ende puede hacerlo en cualquier momento del día. Por lo tanto, una trucha hambrienta asocia éstas accidentales caídas al agua como una inmejorable oportunidad de ingerir gran cantidad de energía con el menor gasto de ella posible.Usted podrá comprobar lo expuesto más arriba cuando tenga la oportunidad de observar como, literalmente hablando, el agua explota a escasos metros suyos por que un atento salmónido vio derivar su hopper antes que algún otro competidor lo hiciera…..una sensación que raya el éxtasis mosquero, créame.
O dicho de otro modo, una tucura debatiéndose por llegar a la orilla, se transforma inmediatamente en un bocado difícil de rechazar para cualquier trucha serrana.
En cuanto a las técnicas a utilizar es fundamental aclarar, en primer lugar, que a raíz del vuelo torpe y la masa corporal de éstos insectos, la caída al agua, genera un disturbio importante.  Por consiguiente, tenemos que esforzarnos en imitar lo que sucede cuando un natural cae a la corriente.
Esto, lo vamos a conseguir utilizando líderes cortos, para que la energía desarrollada en el cast “golpee” a la mosca con la fuerza suficiente para provocar un “plop”, que es importante lograr para llamar la atención de los peces.
A tales efectos los líderes sugeridos pueden oscilar entre los siete y nueve pies como máximo.
Cabe mencionar también que el tippet a utilizar no debería ser inferior a 4X ya que al ser éstas imitaciones de tamaño y volumen considerables corremos el riesgo de anudar o enrollar el extremo del líder a la hora de desarrollar el tendido de la línea para depositar la mosca.Una vez que nuestra tucura se encuentra en el  agua, debemos hacerla pescar. Por supuesto que el impresionante estallido de agua provocado por un aguerrido salmónido nos va a sorprender más de una vez cuando nuestro artificial ni siquiera haya tenido tiempo de mojarse las patas. Pero en muchas ocasiones tendremos que convencer a nuestro objetivo, que se encuentra dele provocarnos desde la orilla del frente, que tome la mosca que le estamos presentando.
Si usted ha tenido oportunidad de observar a una langosta o tucura en el agua, seguramente habrá visto los enérgicos golpes de las patas traseras con los que el insecto intenta alcanzar la ribera.
Bien, nosotros intentaremos imitar el movimiento provocado dando tirones muy cortos y abrutos en nuestra línea.
Esto suele ser muy efectivo en aguas tranquilas, donde los movimientos suelen ser un factor desencadenante en el éxito del pescador.
Por el contrario, en aguas rápidas, es preferible priorizar flotabilidad, ya que en éstos tramos del río, una trucha, no tiene mucho tiempo de analizar lo que está pasando frente a sus ojos.

 En último lugar, me gustaría poner a consideración una característica de la pesca con Hoppers que a micriterio es de primordial importancia: Podemos pescar con imitaciones de tucuras y tener éxito aún cuando no sea época de eclosión de las mismas?
La respuesta es un rotundo: SI !

Muchos estudios han demostrado que los salmónidos poseen la capacidad de “recordar” durante un cierto período de tiempo la morfología o características de un alimento determinado, aún cuando el suministro de éste haya sido interrumpido.

Debido a esto, es muy factible continuar utilizando con éxito hoppers hacia finales de temporada, es decir, durante los meses de Abril y Mayo, cuando las condiciones climáticas tales como el frío, son absolutamente desfavorables para la eclosión de las mismas.
Todo lo contrario ocurre a principios de temporada, entre Octubre y Noviembre, cuando la “memoria” de las truchas ya ha perdido el recuerdo de aquél suculento bocado que caía del cielo durante el verano anterior.Como nota final quisiera recordar a los pescadores que a la hora de usar estas imitaciones, tal como observamos cada vez que así lo hacemos, las truchas suelen tomarlas de manera muy violenta, por lo que considero altamente recomendable utilizar anzuelos sin rebaba con el objetivo de causarles el menor daño posible a nuestras queridas compañeras. Al igual que las tucuras, los salmónidos son “poiquilotermos”, es decir de sangre fría, lo que significa, entre otras cosas, que no poseen coagulantes que cicatricen a cauterizen las heridas. Por ende, una trucha que sangra tiene altas probabilidades de morir.

Con esta breve nota, ante todo, he querido relatar o develar, por que no, alguno de esos “secretillos” que tanto hacen del arte de mosquear en los pequeños pero salvajes torrentes serranos, con el fin de hacer honor a las palabras de un querido pescador amigo: “Las truchas en Córdoba no se pescan….se merecen”.

Enrique De Goycoechea
( el Duende)

 

Bibliografía consultada: - Hoppers en corrientes de sierra ( Ing. F. Beltrán)
                                         
 
 

 

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Última actualización el Martes, 01 de Septiembre de 2009 20:58
 

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